Muchas veces nos preguntamos si merece la pena insonorizar un coche y la respuesta es sí. Insonorizar un coche suele ser una mejora importante, ya que podemos obtener múltiples beneficios. Una vez insonoricemos nuestro coche conseguiremos eliminar vibraciones y reducir el sonido exterior, de rodadura, viento y del motor en las distintas partes tratadas, lo que mejorará la escucha de nuestro sistema de audio y también el confort durante la conducción, ya que durante la insonorización también podemos usar aislantes térmicos además de acústicos.
Al colocar placas de butilo y aluminio obtendremos mejores graves y mayor claridad en el sonido, ya que se reducen las vibraciones de la chapa. Esto se traduce en una escucha más limpia y precisa de nuestro sistema de audio, sin las resonancias metálicas que suelen distorsionar los graves.
La insonorización reduce de forma notable el sonido que entra desde el exterior: el ruido de rodadura de los neumáticos, el viento y el motor. Al tratar las distintas partes del coche, conseguimos un habitáculo mucho más silencioso, lo que también contribuye a una mejor experiencia de escucha.
Si además ponemos espumas térmicas y acústicas, conseguiremos aislamiento térmico que ayudará a mantener las temperaturas dentro de nuestro coche, haciendo más eficiente el aire acondicionado, y lograremos también una mejora acústica al evitar en parte la entrada del sonido del exterior.
No existe un precio exacto al insonorizar un coche; todo dependerá de los materiales que usemos y de las partes que queramos tratar. Insonorizar las puertas o el maletero del coche no suele ser caro. También se pueden insonorizar los pasos de rueda, el maletero e incluso el motor, tanto en coches diésel como de gasolina. A continuación, algunos precios orientativos.
Insonorizar las puertas puede tener un precio desde 60 €, dependiendo de los materiales empleados y del nivel de tratamiento aplicado.
Insonorizar el maletero puede costar unos 70 €. Este precio puede variar si además se instala un subwoofer, ya que en ese caso conviene reforzar el tratamiento acústico.
Actualmente podemos encontrar marcas de calidad como Standartplast, Hifonics y Vibrofiltr, con una gran variedad de productos como paneles insonorizantes, espumas, rodillos, etc. Estos son los productos según el orden en el que se instalan.
Las placas amortiguadoras de vibraciones están fabricadas con dos capas, una de butilo y otra de aluminio. Esta capa es autoadhesiva y resistente en un amplio rango de temperaturas, y es la primera que se coloca en el proceso de insonorización.
Las láminas de espuma acústica y térmica están fabricadas con espumas especiales de poliuretano, con celdas abiertas en la mayoría de los casos, y son autoadhesivas. Se colocan sobre la capa de butilo y aluminio para completar el aislamiento acústico y térmico.
Por último, tenemos los atenuadores de ondas acústicas y la cinta de sellado para altavoces, productos complementarios que ayudan a optimizar el rendimiento del sistema de audio una vez insonorizado el vehículo.
Primero desmontaremos con cuidado las partes que vamos a insonorizar. Si son las puertas, desmontaríamos los paneles; si es el maletero, retiraríamos los plásticos y moquetas que lo cubren, y así con todas las partes que tengamos planeado tratar.
Esta es una de las partes más importantes: debemos limpiar perfectamente las zonas donde vamos a colocar el insonorizante. No deben tener polvo ni grasa; lo ideal es utilizar alcohol de quemar para dejarlas perfectamente limpias.
Una vez todo limpio y sin restos de suciedad ni de los productos utilizados para la limpieza, pondremos la primera capa, de butilo y aluminio. Cortaremos las placas con las medidas necesarias y, para que peguen mejor, podemos aplicarles calor con un secador. Una vez colocadas, aplicaremos presión con un rodillo para que queden totalmente adheridas.
Para la segunda capa haremos lo mismo que con la primera, excepto que la presión no la aplicaremos con un rodillo, para evitar deteriorar las espumas, y tampoco les aplicaremos calor. Tanto el butilo y aluminio como las espumas no necesitan ningún tiempo de secado, ya que su adhesión es instantánea.
Por último, colocaremos de nuevo las partes que desmontamos en el primer paso, dejando el vehículo listo con su insonorización completa.
Es una parte esencial, ya que en ellas van instalados nuestros altavoces.
Estaría en segundo lugar, tanto si instalamos subwoofer como si no, aunque si se instala un subwoofer es prácticamente esencial insonorizarlo.
Ayudan a disminuir el ruido de rodadura.
Permite evitar la entrada del ruido del motor al habitáculo.
Serían el último paso para conseguir una insonorización completa del vehículo.